Grietas
y Puentes nace desde el silencio. Desde la incomodidad del
silencio. De esa necesidad imperiosa de que las voces de nuestras almas se
materialicen sobre el papel. O en la pantalla de un dispositivo electrónico, en
este caso. Qué importante es decir. Qué importante es escuchar. Qué importante
es hacer cosas por el simple hecho de trascender, de movilizar, de no pasar
desapercibidos. Grietas y Puentes intenta romper esa monotonía
silenciosa del arte. Sí, hay millones de artistas difundiendo su obra alrededor
del mundo. Mientras escribimos estas palabras y vos las lees, infinidad de
obras de arte están naciendo. Y muchas de ellas, por más que pese toneladas
decirlas, solo serán contempladas por el propio autor. Imágenes y palabras que
morirán instantáneamente al nacer. ¿Nació realmente si solo vivió un instante?
Es como el dicho sobre el árbol que cae en el bosque. Grietas y Puentes es la
hormiga testigo de esa caída, de ese estruendo, de esa movilización. Pero no
nos quedamos simplemente con el hecho de haberlo escuchado. De confirmar su
existencia. Difundir, promover y compartir. Para eso estamos acá.
Que
somos unos sinvergüenzas, unos delincuentes, unos estafadores, unos
explotadores del arte. En otra época, en otro lugar, nuestras cabezas serían
expuestas en una plaza. Somos conscientes de la importancia del reconocimiento
de los artistas. Nadie paga sus cuentas con likes ni con algunas palabras
bonitas. Creemos que, sin pretenderlo, creamos una enorme grieta al pretender
secuestrar a artistas con sus obras. Encerrarlos en una cuenta de Instagram y
en una revista, mientras miles de personas los descubren. Los que nos acusan de
bárbaros dirán que nuestros prisioneros son tontos, que se están regalando. Que
están vendiendo su alma (a cambio de nada, claro). Porque al decir que somos
los malos, ¿qué serían nuestros rehenes?
Creemos
que, intentándolo con todas nuestras fuerzas, estamos construyendo puentes.
Muchos, cada día. Si Juancito, después de que publicamos su poema, recibe seis
likes y algunos comentarios en dónde alguien dice emocionarse con sus palabras,
Juancito ganó. Y nosotros, desde el anonimato, mucho más. Cerramos una grieta,
esa que dice que Juancito es nuestro prisionero, construyendo sobre ella un
puente a través del cual Juancito le dijo al mundo algo de lo mucho que tiene
para decir. Y no nos vamos a cansar jamás de escuchar su voz y las de todos
aquellos que creen en el trabajo cooperativo. Aquellos que no ven en la
ausencia de retribución económica una falta de respeto. Porque como repetimos
hasta el cansancio, no pagamos, pero tampoco recibimos dinero por este
proyecto.
Detrás
de cada interacción en Instagram, de cada email respondido y de esta
publicación, hay una gran inversión de tiempo. Antes de que puedas leer el
poema de Juancito, respondimos sus preguntas, leímos varias veces su texto, le
propusimos publicarlo, editamos, volvimos a leerlo, creamos la publicación, la
compartimos. Tiempo, tiempo y más tiempo. Y con esto no nos creemos súper
héroes. Nuestro tiempo tiene exactamente el mismo valor que el de todos. Y como
cada artista que confía en nuestro proyecto, lo usamos para apostar. Para
apostar por el arte y su difusión. Seríamos unos hipócritas si dijéramos que
nos interesa el dinero. ¿A quién no le gustaría vivir de lo que lo apasiona?
Pero todo en la vida lleva un proceso. Esta revista nació de horas y horas de
conversaciones sobre hacer cosas. Quienes llevamos adelante Grietas y
Puentes escribimos y leemos. Pero el noventa por ciento de nuestra vida
para por otro lado. Hoy, gracias a este proyecto, quizás un poco menos. Pero
elegimos creer en el sueño del artista. Porque Grietas y Puentes es un
sueño que queremos compartir con todo aquel que también elija soñar con
nosotros.
El
Numero Cero de Grietas y Puentes, de manera inconsciente, nació allá por
el año 2022 con un concurso de cuentos. Kamikaze Libros era una tienda online
que vendía libros de toda clase en la Ciudad de Córdoba. Y como parte de otro
sueño nació el concurso. Más de ciento cincuenta autores y autoras de toda
Argentina participaron con sus obras. El premio fueron diez mil pesos. Hoy, son
cuatro paquetes de figuritas del mundial, pero en esa época era una suma
relativamente importante. Para este número invitamos a los veinte finalistas de
ese concurso. Respondieron dieciséis. Dos de ellos, tenían sus cuentos
comprometidos con otras publicaciones, por lo que el número final de autores
participantes es de catorce. Un dato de color: la ganadora de aquel concurso no
forma parte de esta publicación, ya que, después de intentar comunicarnos por
diversos medios, decidió no responder. Cosas que pasan.
Los
catorce cuentos que forman parte de este Número Cero mágicamente coinciden con
la identidad que pretendemos para la revista. O no, quizás el hecho de quién
escribe estas palabras haya sido Jurado del concurso, tenga mucho que ver con
eso. Por eso digo que este número nació hace años. Porque el gen de las voces
que abren grietas y sobre ellas levantan puentes, siempre estuvo. Lo mínimo que
se expande, el silencio que incomoda tanto como una atronadora voz, el suspiro,
lo fantástico de lo cotidiano. Eso es Grietas y Puentes. Eso es el
Número Cero.
Las
grietas, a veces, pueden servir para separarnos de algo no tan bueno. Los
puentes no siempre nos acercan a aquello que nos hace bien. Pero ambas cosas
son siempre necesarias. Elijamos creer. Elijamos soñar. Elijamos nunca
quedarnos callados, sin fijarnos si por hablar vamos a recibir o no una
transferencia bancaria.
Bienvenidos a Grietas y Puentes.
Mel Balbi
Clara G. Lombardi
Jorge
Sampaolesi

Creo que no hace falta explicar que hay mucho trabajo regalado, mucha mala paga y mucho talento robado por todos lados. En estos tiempos, creo que quienes decidimos compartir nuestras palabras, nuestra literatura, nuestra poesía, elegimos cuál es nuestra remuneración y a pesar de que las cuentas claramente no se pagan con likes, el camino de retribución que se abre aquí en Grietas y Puentes, es tan valioso como el dinero, que muchos de nosotros a veces recibimos haciendo algo que no nos gutsa del todo. Abrazos y espero seguir abriendo con ustdes esos caminos en donde creo, ganaremos todos.
ResponderEliminar